Décadas de Reducciones en Fondos en la Educación Superior Amenazan a la Generación del Milenio

Release Date: 
April 26, 2012

Nueva York – La clase media del futuro en Estados Unidos está en peligro.  Durante las ultimas dos décadas los estados han reducido su apoyo financiero hacia la educación superior pública, lo cual ha resultado en precios de matrícula mucho mas altos para estudiantes y sus familias.   Un informe recién publicado por la organización de políticas públicas, Dēmos, ofrece un nuevo análisis, usando  datos de Grapevine, sobre los patrones en las inversiones estatales para la educación superior pública a partir de 1990 y describe cómo esta desinversión contribuye a la estancación de tasas de graduación y a altos niveles de deuda estudiantil.

El Gran Cambio en Costo: ¿Cómo Desinversiones en la Educación Superior Socavan a la Clase Media del Futuro

Lea el Informe Aquí y Otros Resultados Claves

"El Gran Cambio en Costo: ¿Cómo Desinversiones en la Educación Superior Socavan a la Clase Media del Futuro," escrito por John Quinterno, muestra cómo los recortes profundos en la educación superior desde la Gran Recesión son parte de una desinversión de largo plazo: De 1990 a 2010, el apoyo financiero que los estados otorgaron por cada estudiante matriculado en instituciones públicas se redujo un 26,1 por ciento. Al invertir menos en la educación superior, los estados están efectivamente transfiriendo los costos a los estudiantes y sus familias en forma de matrícula y cuotas más altas.

"El Gran Cambio en Costo" pone a los patrones de inversión estatal en educación superior en un contexto más amplio. El reporte subraya las consecuencias de esta desinversión en la generación del Milenio, una de las generaciones más grandes y más diversas en términos raciales y económicos. Como describe el informe, la combinación de ingresos estancados de la mayoría de los hogares estadounidenses, la reducción en ayuda financiera estatal basada en la necesidad económica de los estudiantes, y costos cada vez mayores de matrícula han contribuido al sistema actual de "deuda por título" que pone la educación y la seguridad económica fuera del alcance de la mayoría de personas.

"Cuando le damos la espalda a la educación superior, le damos la espalda a la futura clase media en Estados Unidos", dijo Viany Orozco, Analista Principal de Políticas en Demos. "Los legisladores estatales y federales tienen que reconocer que nuestra fuerza laboral del futuro exige una preparación superior, un título no es un privilegio, es una necesidad."

El informe insta a Estados Unidos a renovar su compromiso en la clase media a través de inversiones en la educación superior pública. Se pone de relieve que tenemos la capacidad para invertir más, porque a pesar de las dificultades presupuestarias de los últimos años, cada estado es más rico de lo que era hace veinte años.

Las conclusiones principales del informe son:

  • En 1990, el 71,7 por ciento de los adultos jóvenes eran de raza blanca, 13,5 por ciento eran afroamericanos, y 11,6 por ciento eran de origen hispano. En el año 2010, las personas de origen hispano representaban el 20,1 por ciento de la población de adultos jóvenes, los afroamericanos 12,3 por ciento, y las personas blancas 57,2 por ciento.
  • Las instituciones públicas absorbieron 65,6 por ciento del aumento en personas que se han matriculado en estudios superiores desde 1990.
  • Después de tomar en cuenta la inflación, los 50 estados en conjunto invirtieron en la educación superior $6.12 por cada $1,000 de ingreso personal en el año fiscal 2010-2011, menos que los que invirtieron ($8.75) en  1990-1991,  a pesar de que el ingreso personal aumentó un 66,2 por ciento durante este período.
  • La cantidad de tiempo que ha tomado para que los fondos hacia la educación superior se recuperen después de una recesión se han prolongado desde 1979 y la evidencia preliminar indica que la recuperación de la Gran Recesión no será diferente.
  • Entre 1990-1991 y 2009-2010, los precios publicados de matrícula y cuotas en universidades públicas de cuatro años subieron a más del doble, aumentando un 112,5 por ciento después de ajustar por la inflación, mientras que el precio real de los colegios de dos años subió un 71 por ciento.
  • La mediana en ingresos por hogar en Estados Unidos en 2010 fue sólo 2,1 por ciento más alto que en 1990.

Para cerrar la brecha entre el costo y la ayuda financiera, cada vez más estudiantes están tomando préstamos de programas de préstamos federales y de fuentes privadas. El volumen de deuda pendiente en préstamos estudiantiles ha crecido por un factor de 4,5 desde 1999.

Para hablar con Viany Orozco o John Quinterno, consulte la información de contacto mencionada arriba.